"Mándeme unas volquetadas de recebo" es de las frases más comunes —y más ambiguas— del mercado de materiales en la Costa. El recebo no es un solo material: bajo ese nombre se agrupan granulares de calidades muy distintas, y por eso existen las clasificaciones B-200, B-400 y B-600. Pagar B-600 para nivelar un patio es botar plata; instalar B-200 en la capa de un afirmado vehicular es comprar un problema. Esta guía explica las diferencias y le dice cuál pedir según su obra.

Qué es el recebo y por qué se clasifica

El recebo es un material granular natural, mezcla de partículas pétreas con finos limosos o arcillosos, que se usa para rellenos, nivelaciones y afirmados. A diferencia de la sub base o la base granular —que se producen por trituración y cribado controlados—, el recebo proviene de la explotación directa de bancos de material seleccionado, lo que lo hace más económico.

Pero "más económico" no significa "todo igual". Dos bancos de recebo pueden diferir enormemente en gradación, contenido de finos y capacidad de soporte. Las denominaciones B-200, B-400 y B-600 nacieron en el mercado regional precisamente para ordenar esa variabilidad: a mayor número, mejor gradación, más contenido de partícula gruesa y mayor capacidad de soporte (CBR). El número alude al desempeño relativo del material, y cada proveedor debe poder respaldarlo con ensayos del banco que está explotando.

Recebo B-200: el relleno común

Es el recebo de entrada: predominan los finos y la partícula gruesa es escasa o de menor calidad. Funciona donde el material no recibe cargas estructurales significativas.

  • Usos típicos: rellenos de nivelación de lotes, tapado de zanjas no vehiculares, conformación de terrazas para zonas verdes, mejoramiento superficial de patios.
  • CBR de referencia: bajo, del orden del 10% al 20% según el banco.
  • Lo que no debe hacer con él: usarlo como capa de rodadura de una vía destapada o bajo placas de piso con carga; en invierno se ablanda y deforma.

Recebo B-400: el caballo de batalla de los afirmados

Punto medio entre costo y desempeño, con una gradación más equilibrada: suficiente partícula gruesa para dar fricción interna y suficientes finos para ligar y cerrar la superficie.

  • Usos típicos: afirmados de vías internas y rurales de tránsito liviano y medio, patios de maniobra, rellenos bajo placas de piso residenciales, capas de protección sobre rellenos B-200.
  • CBR de referencia: intermedio, típicamente del 20% al 30%.
  • Ventaja: compacta bien y forma una superficie de rodadura estable que tolera el tránsito de obra.

Recebo B-600: el de mayor exigencia

Es el recebo de mejor gradación y mayor soporte: más grueso, menos plástico, seleccionado de los mejores bancos. Es la opción cuando se necesita desempeño cercano al de una sub base sin pagar material triturado.

  • Usos típicos: capas estructurales de afirmados con tránsito pesado (volquetas, tractomulas en vías de acceso a obra), plataformas de trabajo para equipos, mejoramiento de subrasantes débiles, rellenos estructurales exigentes.
  • CBR de referencia: el más alto de la familia, del orden del 30% o superior en bancos buenos.
  • Nota: si el proyecto especifica sub base granular INVIAS, el B-600 no la sustituye automáticamente: la sub base certificada se rige por el Art. 320 y requiere los ensayos completos. Lo explicamos en esta guía.

Tabla comparativa

ParámetroB-200B-400B-600
GradaciónPredominio de finosEquilibradaMayor fracción gruesa
CBR de referencia10% – 20%20% – 30%≥ 30%
Comportamiento en inviernoSe ablandaEstable con buen drenajeEl más estable
Uso típicoNivelaciones y rellenos comunesAfirmados y vías internasCapas estructurales de afirmado
Costo relativo$$$$$$

Tip de obra: en vías destapadas, la combinación que mejor rinde es B-400 o B-600 en la capa superior sobre un cuerpo de relleno B-200. Pagar B-600 en todo el espesor del relleno rara vez se justifica; pagarlo solo donde ruedan las llantas, casi siempre.

Cómo verificar lo que le entregan

Como las denominaciones B son de uso comercial, la protección del comprador está en verificar. Tres controles sencillos:

  1. Inspección visual en el descargue. Un B-600 debe mostrar partícula gruesa abundante y bien distribuida. Si la volquetada se ve como tierra fina con piedras ocasionales, eso no es B-600.
  2. Prueba de la mano. Humedezca un puñado de los finos y amáselo. Si forma rollitos plásticos como plastilina, el material tiene exceso de arcilla y se va a ablandar con la lluvia.
  3. Ensayos del banco. Para volúmenes importantes o usos con carga, pida granulometría y CBR del banco en explotación. Un proveedor formal los tiene; uno informal le cambiará el tema.

Y conserve las remisiones de cada viaje: si hay discusión sobre calidad, son su trazabilidad.

Recomendación según tipo de obra

  • Nivelar un lote o tapar zanjas sin tráfico: B-200 es suficiente.
  • Vía interna de finca, parqueadero, patio de maniobras liviano: B-400.
  • Acceso de obra con volquetas, plataforma de torre grúa, mejoramiento de subrasante: B-600.
  • Capa especificada por diseño de pavimento con norma INVIAS: ninguno de los tres — ahí corresponde sub base o base granular certificada.

Regla práctica de compra: pida el recebo indicando el uso, no solo la sigla: "B-400 para afirmado de vía interna con tránsito de volquetas". Así el proveedor puede advertirle si el material de su banco actual no es el adecuado para ese destino.

En resumen

B-200, B-400 y B-600 son tres niveles de un mismo material: a mayor número, mejor gradación, mayor CBR y mayor precio. La decisión correcta sale del uso: relleno común, afirmado o capa estructural. En Ulma Trans Expres despachamos recebo y materiales de relleno desde nuestras plantas en el Atlántico, con la asesoría para que pida exactamente el que su obra necesita — ni más, ni menos.